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En la terraza de tarde

Dos palomas resbalan en un cable
que atraviesa las nubes rastrilladas:
a medida que una cae, la otra se aleja.
Dos gatos deslizan la siesta
en la terrazas de la cuadra.
Me envuelvo en celos por un amor pasado
pero extraño a mi amiga. El verano
aún no acaba, algunas avispas
reconstruyen un panal abandonado.

-En "Una nube solitaria viaja ociosa", de Camilo Tsuú, 2011

XX

Yacen en la oscuridad unas medias humedecidas,
pienso en la tormenta de Santa Rosa demorada.
Espero que esta nueva lluvia
te encuentre maravillada donde quiera que estés.

-En "Son sólo ejercicios, no deberías recordarlos", de Bruno Revello, 2011

Fragmento

EL auto va por el callejón
A la velocidad del miedo
El polvo se levanta en la noche
Se pega a las plantas recién regadas
(por si hace falta: esto no las favorece)

-En "Finca", de Tomás Fadel, 2011

Goteo

Mi vida se divide en dos:
se feliz en el trabajo y
el resto del tiempo
ensayar mil maneras
de poner un trapo
debajo de la canilla
para que no haga tanto ruido
la gota al caer.

-En "Agustina" de Daniela Dal Maso, 2011

Panasonic

Solía llevarse porno al baño, ahora lleva
el catálogo de muebles del hit del verano orquídea
fucsia, camel, cobalto, manteca, ¿qué sofá
pega más con mi personalidad?

-En "El hit del verano" de Ramiro García y Tomás Boasso, 2011

Submarino - C.Monti

En un fiat 600
queman lo último que queda,
aguantando el humo
sin respirar por diez cuadras.
La felicidad no se administra,
dice uno
y cierra la ventanilla
en el fin del verano.

Yo soy dios piedra

Hay una aurora arriba de casa
la antena de la vecina la corta en dos bellezas
miro también la barranca de atrás,
en el fondo todo está oscuro.
Yo robo.
Nos sentamos a tomar mate y hablar de locuras
dejaste de ser lo que yo quería que fueras.
Quiero ir a China, en un bote de caña de bambú
y fumar drogas,
quiero ser un árbol y que me meen
y se escondan chorros de la policía,
quiero escuchar conversaciones en los colectivos.
Voy a la playa y veo a niña en mallas y bikinis,
me remuerdo de celo,
se evaporan en el agua pesada.
Con antorchas iremos a quemar estatuas
de viejos prosaicos y explicadores
del valor aburrido del pasado.
Soy un nuevo chico del 2009,
soy lo último del personaje humano,
soy el dios piedra.

["Pillín", Román Sangoy, 2009]

Mi vecino riega las flores...

Mi vecino riega las flores
y yo voy y se las meo

Los libros están arriba de la cama,
no puedo acostarme,
la ventana de mi pieza da al fondo,
se ve también el del vecino.
En todas las siestas de primavera
él riega sus flores.
Con la manguera hace movimientos rectos
hacia arriba y hacia abajo,
otras veces su mano forma círculos
de chorros y gotas de agua,
y las flores por el reflejo del sol
brillan perladas
por las diminutas gotas hermosas.
Cuando veo que se va
me cruzo para sacar el chingo
y mear esas flores recién bañadas:
insisto en que todavía
puede caer ácido del cielo.

[Ariel Delgado, "El último clásico", 2010]

Una mosca se relame

Estamos con la abuela Lela
tomando los mates más dulces del planeta.
La montaña de azúcar se desintegra entre la yerba,
mientras una mosca nos mira y se relame.
Estamos en Gualeguay,
en la casa estilo chorizo,
habitaciones al costado del pasillo,
la cocina, patio con pasto y sillas de metal naranja.
Toda su vida la abuela tuvo que pagar alquiler.
Eso le traía problemas.
Una vez, de pibe, me entrevistaron
para un canal local y debía decir
que mis vacaciones eran felices.
En realidad no mentí.
Estar acostado en la cama al lado de Lela,
tapados, en invierno, charlando,
era tan parecido a la felicidad,
que daba miedo.

[Manuel Ignacio Podestá, "Valiant", 2010]

La chica de tres días sin dormir

Esperas el colectivo
un viernes a la noche.
La luna pasó de largo
dejó atrás al comedor
y se acomodó
entre las plantas del fondo.
Vestís unos chupines verdes
una remera violeta
superpuesta a otra naranja
cubre tus tetas infladas y redondas.
Peinas un flequillo caprichoso
hacia el costado.
Tenes los labios pintados
con un rojo indio.
Escuchas cumbia en tu celular
con las dos manos tapándote las orejas.
La mente en blanco
los ojos verdes rojos.
Tres días sin dormir
bajo la luz del alumbrado público.

[Julián Bejarano, "Humito", 2010]